
Carlota empezó desde muy pequeña a observar a su abuela y a su madre, de las que aprendió muchísimo y con las que adquirió una gran experiencia. Pronto supo que su vocación sería la cocina, y decidió seguir el camino que ya habían tomado años atrás las mujeres de su familia. Tras graduarse con éxito en la escuela de hostelería Hoffman y formarse como una trabajadora más en el restaurante familiar, Carlota estuvo preparada para afrontar el reto de ponerse al frente de la cocina del Alba Granados, y finalmente dirigir las cocinas de ambos restaurantes. Hoy, toda esa experiencia adquirida gracias a su abuela y su madre, es la base de la cocina de Carlota Claver, a la que ha sabido añadir un toque fresco de autor, adaptando magistralmente y actualizando las recetas más tradicionales.